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Entrevista de Pelegrí a ABC
09/09/2007
En aquesta entrevista, el secretari general d'Unió afirma que CDC aparenta un acostament al PSC i a ERC que no seria desitjable.
«CDC aparenta un acercamiento a ERC y PSC que no sería deseable»
TEXTO: MARÍA JESÚS CAÑIZARES
FOTO: ELENA CARRERAS
BARCELONA. -¿Qué opina de la propuesta de regeneración catalanista de Artur Mas?
-Somos espectadores de esa propuesta porque se ha iniciado en el seno de CDC. Ellos han creido que deben redefinir su posición nacionalista en cuanto a su esencia como partido y nosotros lo tenemos que respetar. Pero desde Unió no podemos compartir que exista una sola casa en la que convivan diferentes sensibilidades nacionalistas -no por el nacionalismo, sino por la ideologia- porque hay aspectos que no pueden aglutinarse o sumarse en un determinado modelo de sociedad. Nosotros apostamos más por la existencia de diferentes casas con sensibilidades ideológicas diferentes que pueden contribuir a hacer más rico este país.
-¿Era el momento para hacerlo?
-Ciertamente, en Unió estamos perplejos de la dimensión que ha tenido todo este proceso. Vamos a ser prudentes, tenemos unas elecciones generales en marzo y debemos ser responsables. Tenemos un gran liderazgo representado por Josep Duran Lleida. Tenemos unas propuestas eficaces para solucionar los problemas de la gente y nos tenemos que concentrar en ese objetivo. Esa es la prioridad que debe tener CiU ahora.
-La presentación de ese proyecto a la sociedad civil el próximo 20 de noviembre ¿puede afectar a la campaña de CiU?
-Por eso hablaba de nuestra perplejidad. Respeto que se abra un debate sobre estas características a nivel interno, pero creo que no procede darle una dimensión tan pública en este momento. Es posible que este debate parezca una voluntad de acercamiento a ERC y al PSC y eso no sería deseable.
-¿Cree que el motivo principal de esa iniciativa son las plataformas críticas que han aparecido recientemente en CDC?
-Insisto en el respeto a los procesos. CDC ha tenido una gran trayectoria durante la etapa democrática y una gran responsabilidad en nuestro país. Las corrientes que surjan en un partido deben ser respetadas, pero sin perder de vista que el objetivo principal de CiU, ahora, son las elecciones generales.
-Duran asegura que UDC no fue informada de las intenciones de Artur Mas ¿Se han sentido excluidos de este proyecto?
-Más allá de las noticias de los medios de comunicación no hemos tenido más información al respecto.
-Este debate ¿puede desviar a CiU de su objetivo de ser decisiva en un Gobierno español?
-La posición de Unió es conocida y no tenemos ningún complejo. El objetivo de nuestro partido es cumplir el pacto de federación sobre las elecciones generales que es, en primer lugar, tener un buen resultado para ser decisivos y, a partir de ahí, decidiremos a través de los órganos de gobierno de CiU, cuál sería nuestra posición en relación a un posible Gobierno español.
-¿Teme una pérdida de credibilidad a la hora de negociar con PSOE o PP?
-Insisto, sería un gran error que esta discusión hiciera perder a CiU su posición central y centrada y también perspectivas electorales. Nosotros no debemos perder nuestra centralidad.
-Las discrepancias entre Unió y Converg_ncia siempre se habían atribuido a una cuestión de liderazgos, pero ¿se ha entrado ahora en el terreno ideológico?
-A lo mejor la tozudez en hacer ahora este debate puede provocar una imagen pública de división, cuando no es así. Existe CDC, que tiene libertad para hacer sus debates, igual que Unió. Hasta ahora, los debates en CiU han sido positivos, han fortalecido y enriquecido la federación. La ciudadanía ha valorado positivamente la cohesión de CiU. No debemos caer en el error de que este debate se interprete como una división cuando no la hay.
-Las últimas declaraciones de dirigentes convergentes indican lo contrario.
-Ambos socios tienen un acuerdo firme y unívoco sobre la estrategia de la federación ante las generales. Cada partido ha querido preservar su identidad y eso ha sido bueno. Ahora parece que CDC quiere redefinir su personalidad, pero espero que eso no beneficie a que nuestros adversarios políticos.
-¿Cómo evitarán eso? Llegará un momento en el que tengan que aunar esfuerzos.
-Tenemos un compromiso con CiU para llevar a cabo una serie de objetivos de cara a las elecciones. Unió tiene perfectamente definido qué ha sido, qué es y qué quiere ser en el futuro. Queremos consolidar a nuestro líder y proponer soluciones concretas a los problemas de los catalanes: queremos liberar a los ciudadanos de la presión que supone pagar cada mes una hipoteca con unos intereses cada vez más altos, que las viudas tengan unas pensiones dignas, que las infraestructuras se gestionen con profesionalidad y acierto, que la gente tenga perspectivas de futuro desde el punto de vista económico, laboral, social y familiar.
-¿UDC aplazará hasta después de las elecciones un nuevo debate sobre la crisis con CDC?
-Unió no tiene ninguna crisis, sabe qué tipo de relación quiere con CDC. Somos nacionalistas y socialcristianos, y queremos seguir siéndolo. No tenemos por qué cambiar nada. Después de las elecciones muchos partidos celebrarán sus congresos y sus procesos de renovación de ideas o de liderazgos. Si CDC quiere iniciar ahora ese proceso, cambiar de aliados o de estrategia, ya nos lo dirá.
-Si CDC decide que su aliado sea ERC ¿qué hará UDC?
-No se puede hablar de futuribles. Si Converg_ncia quiere cambiar de aliados tiene libertad para hacerlo. Nosotros con ERC tenemos unas clara diferencia ideológica, de modelo de sociedad y de valores significativos. Una cosa es un acuerdo de gobierno, pero otra una coalición de partidos. Nosotros queremos seguir siendo lo que somos.
-¿Harán algún acto de reafirmación en respuesta a esa conferencia del día 20 de noviembre?
-Nosotros vamos a hacer actos para solucionar los problemas de la gente, no vamos a esta discutiendo sobre reformulaciones. Hace años que Unió anunció que haría su reformulación a lo largo del tiempo. Debemos adaptarnos a los nuevos tiempos. Las bases del catalanismo del siglo XIX no son las mismas que las del XXI. Unió se ha adaptado a su tiempo.
-¿Cree que el usuario de Cercanías entenderá que la reformulación del catalanismo soluciona sus problemas?
-Le devuelvo la pregunta. ¿Cree que el usuario de Cercanías que hoy por enésima vez ha tenido problemas para llegar a su trabajo por una mala gestión le preocupa que se debata la reformulación del catalanismo? Creo sinceramente que los políticos somos representantes de los ciudadanos y nos
dan su confianza para que solucionemos sus problemas. Cualquier cosa diferente no es una buen ejercicio de la política, no cumple con los compromisos adquiridos.
-¿Es posible superar la dualidad derecha-izquierda que pretende el proyecto de Mas?
-Ese debate lo ha provocado siempre la izquierda y ya no existe. Unió es un partido central y centrado. ¿Qué medidas económicas aplicó el PSOE hasta 1996? No eran de izquierdas. Tampoco lo son las que aplica Zapatero. Eldebate derecha-izquierda sólo está reducido al ámbito pólítico. La gente tiene otras preocupaciones. Es la izquierda, que se presenta como «los buenos» mientras que la derecha «son los malos».
Pelegrí posa ante la nueva sede de Unió en la calle Nàpols de Barcelona
Trabajar por Cataluña desde el Gobierno español
-El PP invita a UDC a decir sin complejos que es un partido de derechas.
-Es que no lo somos. Unió se fundó en 1931, con una vertiente muy nacionalista y socialcristiana, para ofrecer pluralidad de opciones en el periodo republicano. Unió bebe de las fuentes del cristianismo y eso alguien puede considerarlo de derechas. No es una cuestión religiosa, sino de defensa de la dignidad de la persona. ¿Algún partido de izquierdas no defiende esa dignidad de la persona? Tenemos un profundo sentido de la justicia social. ¿Eso es de derechas o de izquierdas? Somos nacionalistas, no somos estatalistas. Tenemos una visión del Estado diferente al de PSOE y PP.
-¿Se trata de un debate entre gestión catalanista y españolismo?
-El Estado ha maltratado a Cataluña, desde el punto de vista de las inversiones, de las transferencias, de la obra pública. Somos nacionalistas, trabajamos por nuestro país, pero también podemos hacerlo desde otras instancias. ¿Acaso no podemos trabajar por Cataluña desde Europa o desde el Gobierno español? Un nacionalista no debe renunciar a nada para defender los intereses de Cataluña.
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